La cerveza Lager (del alemán lagern, que significa “reposar”) se caracteriza por su maduración en cavas o bodegas. Un proceso que Budweiser ha modernizado mediante tanques fríos durante 3 semanas. Es una técnica más costosa, pero sirve para dotar a nuestra cerveza de su matiz cristalino y refrescante.
Para la maduración de nuestra cerveza utilizamos virutas de madera de haya, esto mejora el proceso creando una carbonación más viva y burbujeante al tiempo que aporta suavidad al característico sabor de la Budweiser.
Asiduamente se envían muestras a nuestra central de St. Louis para ser sometida al test de los expertos cerveceros. Sólo aquellas muestras que logran la perfección proceden al embotellado. Es el paso final de una serie de 5 controles de calidad distintos, y la manera más eficiente de asegurarnos de que tu Budweiser tiene el sabor que te mereces.
Desde que Adolphus Busch perfeccionara la receta de Budweiser en 1876, no hemos cambiado ni el más mínimo detalle. Sólo la tecnología ha evolucionado, pero los 7 pasos esenciales del proceso se mantienen tan puros hoy en día como lo eran entonces.